¿Sabes realmente cuáles clientes le convienen a tu empresa?

Tu empresa vende, pero ¿sabes realmente cuáles clientes le convienen?

Conseguir un cliente importante suele ser una buena noticia. Más ventas, nuevos proyectos y mayores ingresos parecen ser señales claras de crecimiento.

Pero hay una pregunta que no siempre hacemos:

¿Todos los clientes que generan muchas ventas son realmente buenos para el negocio?

Un cliente puede representar una parte importante de la facturación y, al mismo tiempo, pagar a plazos muy largos, exigir condiciones especiales o necesitar tantos recursos para ser atendido que termine aportando menos de lo esperado.

Por eso, además de saber cuánto vende una empresa, es importante entender qué clientes generan realmente valor para el negocio.

Facturación no es lo mismo que rentabilidad

Imaginemos dos clientes.

El Cliente A compra $20 millones mensuales y paga a 90 días.

El Cliente B compra $12 millones y paga a 30 días.

A primera vista, el Cliente A parece mucho más importante. Pero para atenderlo la empresa debe comprar materiales, pagar remuneraciones, transporte y otros costos mucho antes de recibir el pago.

El Cliente B, aunque compra menos, genera un flujo de recursos mucho más rápido.

Esto no significa que el Cliente A sea un mal cliente. Significa que la empresa debe entender el impacto financiero de trabajar con él.

Y esa mirada puede cambiar completamente la forma de administrar el negocio.

Cuatro preguntas para saber cuánto aporta realmente un cliente

1. ¿Cuánto margen deja?

La primera pregunta parece evidente, pero no siempre se calcula correctamente.

No basta con conocer el monto de la venta. Hay que considerar los costos asociados a atender ese negocio: materiales, logística, horas de trabajo, descuentos, servicios adicionales y otros gastos.

Un cliente que compra mucho puede tener un margen menor que otro que compra menos.

2. ¿Cuánto demora en pagar?

Aquí aparece una variable fundamental: el tiempo.

Una venta puede ser rentable en el papel, pero si el pago llegará en 60, 90 o más días, la empresa tendrá que financiar parte de su operación durante ese período.

Por eso es recomendable revisar regularmente los plazos promedio de cobro y preguntarse cuánto capital está quedando temporalmente en cuentas por cobrar.

Cuando existen ventas realizadas y facturas pendientes de pago, Coval Factoring puede ayudar a transformar esas cuentas por cobrar en liquidez, permitiendo continuar con la operación sin tener que esperar necesariamente hasta el vencimiento de la factura.

3. ¿Cuántos recursos necesita para ser atendido?

Algunos clientes requieren muchas reuniones, cambios constantes, entregas especiales, mayor soporte administrativo o condiciones logísticas particulares.

Todo eso tiene un costo.

Por eso conviene preguntarse:

¿Cuánto tiempo y recursos internos estamos destinando realmente a este cliente?

Una venta puede parecer muy atractiva hasta que se calcula todo lo necesario para generarla.

4. ¿Qué tan importante es para el futuro?

No todo se reduce al margen inmediato.

Existen clientes estratégicos que pueden abrir nuevos mercados, generar contratos recurrentes, entregar reputación o permitir desarrollar nuevas líneas de negocio.

También pueden existir clientes que hoy representan una parte pequeña de las ventas, pero tienen un alto potencial de crecimiento.

La clave está en analizar cada relación comercial considerando tanto su resultado actual como su valor futuro.

Una herramienta sencilla: clasifica tus clientes

No necesitas un sistema complejo para comenzar.

Puedes crear una tabla con tus principales clientes y evaluar cinco variables:

Ventas | Margen | Plazo de pago | Recursos necesarios | Potencial futuro

Luego puedes clasificarlos en tres grupos:

Clientes estratégicos: generan buenos resultados y tienen potencial de crecimiento.

Clientes que necesitan ajustes: son importantes, pero sus condiciones comerciales, plazos o costos deberían revisarse.

Clientes poco rentables: demandan muchos recursos en relación con el valor que generan para el negocio.

Este sencillo ejercicio puede entregar una visión muy distinta a simplemente ordenar los clientes por volumen de ventas.

El problema no siempre es vender poco

Supongamos que una pequeña empresa de servicios consigue un contrato que aumenta sus ventas mensuales en un 25%.

Es una excelente noticia.

Pero el nuevo cliente paga a 90 días y la empresa debe contratar personal adicional desde el primer mes para poder atenderlo.

Las ventas aumentaron.

Los costos también.

Pero el dinero todavía no entra.

El problema de esta empresa no es comercial. Es financiero.

En una situación como esta, anticipar las cuentas por cobrar mediante Factoring puede ayudar a disminuir la distancia entre el momento en que la empresa realiza el trabajo y el momento en que recibe el pago.

Así, una buena oportunidad comercial no termina transformándose en un problema de liquidez.

¿Qué puedes hacer esta semana?

Toma los diez clientes que representan la mayor parte de tus ventas y revisa cuatro cosas:

  • Cuánto margen deja realmente cada uno.
  • Cuántos días demora en pagar.
  • Cuántos recursos necesitas para atenderlo.
  • Qué potencial tiene esa relación durante los próximos 12 meses.

Probablemente descubrirás algo importante:

Tu cliente más grande no necesariamente es tu mejor cliente.

Y también podrías encontrar clientes más pequeños que merecen mucha más atención de la que reciben actualmente.

Crecer también significa elegir mejor

Una buena gestión comercial no consiste solamente en conseguir nuevos clientes.

También implica construir una cartera que permita crecer manteniendo márgenes saludables, relaciones de largo plazo y una liquidez adecuada.

Para las pequeñas y medianas empresas de Chile, Perú y Colombia, esta mirada puede ser especialmente importante, porque los plazos de pago y las necesidades de capital de trabajo tienen un impacto directo en la operación cotidiana.

En ese camino, Coval puede acompañar a las empresas más allá de una necesidad puntual de financiamiento.

Coval Factoring puede ayudar a transformar cuentas por cobrar en liquidez. Coval Confirming puede contribuir a fortalecer la relación financiera con proveedores. Y cuando el crecimiento requiere incorporar activos productivos, Coval Leasing —actualmente disponible solo en Chile— permite evaluar una alternativa para financiar esas inversiones.

Porque ser un verdadero socio también significa entender qué necesita una empresa para seguir avanzando.

Mi socio es Coval.

FUENTES 

Chile: Servicio de Impuestos Internos (SII), Comisión para el Mercado Financiero (CMF) y CORFO.

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